FARO ayuda a hoteles independientes a transformar su presencia digital en un canal propio, preparado para atraer tráfico cualificado, facilitar la reserva directa y aumentar la rentabilidad de cada habitación vendida.
Menos intermediación. Más relación directa con tus huéspedes.
Las OTAs son canales importantes y pueden seguir aportando reservas. El problema aparece cuando se convierten en la única vía efectiva de venta.
Cada reserva intermediada implica una comisión y limita la capacidad del hotel para construir una relación directa con el huésped.
Una reserva directa no solo puede dejar más margen. También permite al hotel conocer al cliente, comunicarse con él —cuando exista consentimiento—, fomentar una nueva estancia y convertir una reserva aislada en una relación futura.
Más comisiones pagadas
Menor control del canal
Menor capacidad de fidelización
Más tráfico cualificado
Más visitas a la web propia
Una experiencia que genera confianza
Un proceso de reserva más simple
Más oportunidades de reserva directa
Menos comisiones por intermediación
Mayor rentabilidad por habitación
El hotel conserva la relación con el huésped
Más posibilidades de repetición y recomendación
FARO no sustituye automáticamente a las OTAs. Construye una alternativa propia para que el hotel pueda capturar mejor las oportunidades de venta directa.
Llevar visitantes a una web deficiente no basta. Tener una buena web sin tráfico tampoco. FARO trabaja las dos partes del recorrido.
Revisamos la web, el flujo de reserva, la presencia digital y las principales fricciones.
Diseñada para inspirar confianza, funcionar en móvil y facilitar la reserva.
Conexión con el motor existente o creación de un flujo directo de consulta o reserva.
Presentación clara de ventajas reales que el hotel pueda cumplir.
Confirmaciones, avisos y respuestas iniciales para reducir tareas repetitivas.
Contenidos útiles que ayudan al viajero y crean nuevas puertas de entrada desde Google.
Medición de clics en reservar, WhatsApp, teléfono, email y formularios.
Configuración para aprovechar herramientas y canales que derivan viajeros a la web oficial.
Antes de recomendar una implementación, FARO analiza la economía real del hotel.
Comparamos el coste de una reserva OTA con el coste completo de una reserva directa, considerando comisiones, pasarela de pago, motor de reservas, hosting, herramientas y servicio.
El objetivo es determinar si existe una oportunidad económica real, no vender una página web por venderla.
Los resultados dependen de los datos reales de cada hotel. FARO no utiliza porcentajes genéricos como garantía.
FARO no garantiza que todas las reservas cambien de canal. Construye y optimiza las condiciones necesarias para que el hotel pueda competir mejor por ellas.
Revisamos la situación actual del hotel y su canal directo.
Calculamos costes, oportunidades y punto de equilibrio.
Implementamos la web, el flujo de reserva y los elementos aprobados.
Verificamos funcionamiento, móvil, formularios, reserva y medición.
Capacitamos al hotel y dejamos accesos, herramientas y documentación organizados.
Si los números muestran que FARO no es rentable para un hotel, seremos los primeros en decirlo.
Antes de recomendar FARO, lo calculamos con tus propios datos: comisiones OTA, costes del canal directo y coste del servicio. La herramienta puede concluir que no conviene avanzar.
También permite que el hotel conserve la relación con el huésped, pueda volver a comunicarse con él dentro de la normativa aplicable y aumente las posibilidades de repetición y recomendación.
Eso es lo que FARO ayuda a construir: un canal propio que genere más valor hoy y pueda seguir generándolo en el futuro.